Linfedemas

Linfedema

Un linfedema o edema linfático es un aumento patológico del líquido intersticial (linfa), que ocasiona una hinchazón patológica (edema) en los tejidos. Al producirse un linfedema, el líquido queda atrapado entre el tejido, sin ser reabsorbido y recirculado en el sistema linfático, y la proteína que éste contiene continúa penetrando el tejido, haciendo que éste se hinche.

 Generalmente, el linfedema se produce a raíz del mal funcionamiento del sistema linfático, o de lesiones en éste. Si bien se lo suele asociar a las extremidades (piernas y brazos), un linfedema puede producirse en cualquier órgano o parte del cuerpo: pulmones, intestinos, hígado, genitales, etc.

 

Existen diversas causas que conllevan al desarrollo de un linfedema. Las más comunes son:

-      Falta de vasos linfáticos (esto se conoce como linfedema primario; el resto de los orígenes determinan un lifedema secundario). Se trata de una enfermedad poco frecuente, en la cual la persona (se calcula que 1 en 6000) no posee vasos linfáticos en un sector del cuerpo.

-      Cirugías como la mastectomía (extirpación de las mamas) o cirugías mamarias de extracción parcial, en las cuales se extrae tejido linfático de la axila, generando un lifedema en el brazo.

-      Infección cutánea o del tejido subcutáneo (habitual en personas con obesidad extrema)

-      Tratamientos de radioterapia (rayos), que destruyen tumores, pero bloquean también los nodos linfáticos

-      Traumas accidentales, en los que se desgarran los vasos linfáticos (esto se conoce como edema postraumático)

-      Insuficiencia venosa

 Algunas de las dolencias derivadas de un linfedema son:

-      Hinchazón de piernas, pies y de tobillos

-      Malestar y tirantez en la piel

-      Dolores, sensación de pesadez, calambres y hormigueos.

-      Dolor en las articulaciones que, en ocasiones, se mal diagnostica como artrosis.

-      En estados más avanzados, la oxigenación del tejido disminuye a raíz de la hinchazón, y se produce una inflamación crónica.

-      El calor producido por la inflamación, en combinación con las proteínas acumuladas, pueden ocasionar, en casos graves, el desarrollo de infecciones.

-      En casos extremos, el linfedema afecta la piel, engrosando la epidermis y generando pliegues y úlceras.

-      En ocasiones aún más extremas, de linfedema grave, algunos pacientes desarrollan un linfangiosarcoma (patología cancerígena).

 

Tratamiento del linfedema

 Al tratarse de una acumulación de líquido intersticial, la mejor solución para la disolución del edema es un tratamiento basado en el drenaje linfático. Es importante destacar que el linfedema es una enfermedad crónica, y un tratamiento contribuirá a revertir la situación actual, pero no desaparecerá el problema, aunque se puede mejorar considerablemente la calidad de vida del paciente.

 A través del drenaje linfático, se conseguirá llevar el líquido excedente a los vasos linfáticos que lo devolverán al sistema circulatorio de retorno, pero si la causa del linfedema persiste, se debe prevenir la formación de nuevos edemas, con un constante tratamiento que estimule el sistema circulatorio. Sólo así el tratamiento será efectivo.

 

 

Autor: Presoterapia

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