MICHELINES

Fajas : ¿Otro modo de hacer “presoterapia”?

Sí, lo has oído bien : ¡VUELVEN LAS FAJAS!

Ahora resulta que la mayoría de las famosas se visten con faja. Ya no lo esconden, entre otras cosas porque las marcas les pagan muy bien: Anne Igartiburu, Penélope Cruz, Elsa Pataky y muchas más han sucumbido a la práctica y “ lucrativa” moda de llevar faja. Y gracias a la publicidad de estas y otras famosas, miles de mujeres están comprando una faja para “esconder” o “disimular” lo que no les gusta mostrar. Pero ¿qué tienes que saber antes de comprar una faja? ¿ Sirve cualquier tipo de faja? ¿ Para qué la quieres? ¿Una faja para disimular los kilos que has ganado desde el verano? ¿Una faja para estilizar un vestido de noche? ¿Una faja para comprimir tu contorno y vestir un par de tallas menos?

En presoterapia.com hemos recibido diversas consultas a este respecto e incluso alguna lectora nos ha preguntado si con una faja se pueden obtener los mismos efectos que con una sesión de presoterapia.

Para sacarte de dudas, toma nota de algunos conceptos básicos a tener en cuenta antes de comprarte una faja:

1º.- EXISTEN DIVERSOS TIPOS DE FAJA:

+ Estéticas: Son las fajas mas utilizadas para moldear el cuerpo y reducir medidas de abdomen, cintura y caderas. También se utilizan para aliviar dolores de espalda y evitar o calmar luxaciones en la región lumbar.

+ Reductoras: Son las mas efectivas cuando de disimular la ‘barriga’ y “los michelines” se trata. Además de realzar la cintura y reducir volumen corporal sirven para corregir la postura.

+ Ortopédicas: Son fajas especiales para maternidad y para después de cirugías de lipoescultura, liposucción o busto , disminuyendo los hematomas, problemas musculares, malas posturas.

2º.- ELIGE LA LA TALLA ADECUADA: Para uso diario escoge una o dos tallas menos de la que usas de manera habitual. No es aconsejable utilizar fajas muy ajustadas, debes procurar que tu cuerpo se adapte de manera paulatina; Después de intervenciones quirúrgicas, debes utilizar la misma talla de pantalón que acostumbras; para post-parto es imprescindible la prescripción de tu médico.


SPANX-TERAPIA

¿Quién lo hubiera dicho?  Volver a la faja en plena revolución tecnológica parece un disparate, pero hete aquí que una avezada mujer como la norteamericana Sarah Blakely lo ha hecho posible y además con glamour. Podemos afirmar que “ahora toca” llevar faja. Existen muchos tipos de faja:

+ Estéticas: Son las fajas mas utilizadas para moldear el cuerpo y reducir medidas de abdomen, cintura y caderas. También se utilizan para aliviar dolores de espalda y evitar o calmar luxaciones en la región lumbar.

+ Reductoras: Son las mas efectivas cuando de disimular la ‘barriga’ y “los michelines” se trata. Además de realzar la cintura y reducir volumen corporal sirven para corregir la postura.

+ Ortopédicas: Son fajas especiales para maternidad y para después de cirugías de lipoescultura, liposucción o busto , disminuyendo los hematomas, problemas musculares, malas posturas.

Pero Spanx es mucho más que una faja. Spanx significa glamour, status, fashion, moda , trendy. “No serás nadie si no llevas Spanx” afirman en una de las revistas más importantes (ELLE). Las fajas o “bodyshapers” Spanx están compuestas por un tejido especial que toma formas de camiseta, pantalón, culotte, sostén, bañador y hasta tiene su versión “ for men”. Si a esto le añadimos el soporte publicitario apoyado por celebrities como Oprah Winfrey, Julia Roberts, Madonna, Jessica Alba, Cate Blanchett o  Jennifer Aniston, estamos ante un producto de los denominados “must-have”.


Vuelta al cole

La vuelta al cole ya esta aqui y volvemos a la rutina… y a los buenos propositos, sobretodo a la mejora de nuestro cuerpo.

 

“ LA DIETA DEFINITIVA” , “CUERPO 10”, BYE BYE MICHELINES”, “ADELGAZA SIN ESFUERZO”, “ADIOS CELULITIS”, son solo algunos de los grandes titulares de todas las revistas y medios de comunicación después del verano. Al igual que hay miles de titulares, existen miles de tratamientos para remodelar nuestro cuerpo y mejorar nuestra imagen.

 

 

¡Veamos qué nos trae la post-verano 2010!