pesadez

Piernas PESADAS

 

Las piernas pesadas y las piernas con celulitis son dos problemas acuciantes con la llegada del verano. Con el calor, la circulación de retorno se ralentiza, los tobillos se inflaman y las piernas provocan una sensación de pesadez agobiante. Cuando al calor le añadimos una dieta inadecuada, falta de ejercicio físico, poca ingesta de líquidos y un mayor consumo  de productos típicos del verano como los helados, el alcohol, el azúcar y las bebidas carbónicas, esta ralentización de la circulación linfática provoca nódulos de grasa que se atascan y producen la inflamación denominada celulitis. Ya tenemos celulitis en las piernas. Si logramos mejorar nuestra circulación linfática, mataremos dos pájaros de un tiro: por un lado, reduciremos la celulitis y por el otro evitaremos la retención de líquidos y las molestias derivadas de la hinchazón de las piernas.

¿Cómo? La presoterapia combinada con ciertos cosméticos de última generación pueden ayudarte a conseguir ambos objetivos. La presoterapia puede aplicarse sin producto alguno, simplemente con las dos botas o bien con productos específicos. Para la presoterapia con productos específicos se suelen envolver las piernas en algún tipo de plástico, celofan, medias de algodón o nylon impregnadas del producto en cuestión y siempre con la precaución de ponerte unas braguitas desechables.

 

Para piernas con problemas de retención de líquidos o piernas pesadas, los productos más utilizados son los que contienen sustancias que provocan el efecto frío (cryoterapia), como por ejemplo mentol, rusco, hamamelis, castaño de indias, cafeína o romero.


PRIMAVERA = RETENCIONES

retenciones de tráfico, retenciones de hacienda……………………..,
¡¡¡¡¡¡¡¡¡RETENCIONES DE LIQUIDOS!!!

Con la llegada de la primavera, aumenta la temperatura y una de las reacciones del cuerpo se llama “retención de líquidos”.

Según nuestro tipo de vida, más o menos sedentaria, del ejercicio físico que hagamos, de la postura que adoptamos en nuestro puesto de trabajo y de la alimentación que llevemos, nuestro organismo asimila, distribuye y elimina líquidos. La temperatura es un factor externo adicional que se incorpora a partir de estos días a todos los factores mencionados. Todo empieza con una leve hinchazón de los tobillos y  puede acabar con serias consecuencias .

La linfa es el líquido que transporta las grasas y toxinas a lo largo de nuestro sistema linfático para que se distribuyan los nutrientes y se eliminen los desechos. Si este líquido sufre “retenciones” a lo largo de todo su recorrido y no alcanza los canales naturales de desecho, tenemos un problema. Este problema se va a llamar celulitis, hinchazón, pesadez, orina débil, infección de orina o algo peor.

Más vale prevenir que curar y desde presoterapia.com queremos llamar la atención sobre la importancia de evitar que esa retención de líquidos llegue a producirse.

¿Cómo puedes evitar una retención de líquidos?


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Tienes varices….

Se trata de uno de los problemas estéticos y de salud más comunes de todo el mundo. Son las temidas varices que, efectivamente, no sólo piden a gritos una solución estética, sino que en muchas…


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Qué son las varices

Las varices son esas venas moradas o azuladas que aparecen en las piernas, en la cara posterior o lateral de las rodillas, o en la cara externa de los muslos. Con el tiempo se hacen más abultadas y retorcidas. Afectan a 1 de cada 10 personas, el dobre a las mujeres, fundamentalmente por efecto de los embarazos. Las varices van acompañadas de hinchazón, pesadez y dolor en las piernas. En los casos más graves pueden aparecer úlceras en la piel de los tobillos.
Las varices comienzan siendo un problema estético pero, si no se cuidan, pueden convertirse en una afección grave. Su tratamiento ha evolucionado mucho y las nuevas técnicas con presoterapia o láser permiten acabar con ellas de forma rápida y prácticamente indolora.

¿COMO SE PROVOCAN LAS VARICES?
La causa es una deficiencia en el retorno venoso. El corazón bombea sangre a todo el cuerpo a través de las arterias y ésta regresa de vuelta al corazón a través de las venas. El viaje de retorno es difícil, ya que la sangre viaja en contra de la gravedad. Para ayudarse, las venas cuentan con unas válvulas que impiden que la sangre que sube hacia el corazón vuelva a bajar. Además, los músculos de las piernas, junto con la planta de los pies, colaboran impulsando la subida.  El problema se presenta cuando falla la función valvular y la sangre no consigue hacer el viaje de vuelta de forma eficiente. Parte de esa sangre se estanca y provoca que las venas se dilaten para hacerle sitio, haciéndose así visibles. Cuando el problema perdura, las venas dan de sí y las válvulas dejan de funcionar definitivamente.