problemas vasculares

Retención de líquidos…olvídate de la sal

La ingesta de sal y la retención de líquidos están directamente relacionadas, ya sea por la que añadimos en nuestras comidas o por la que ya lleva la mayoría de los alimentos que comemos. Todo el…


Piernas pesadas, heavy legs, jambes lourdes, schwere beine, pernas pesadas, Тяжелые ноги

¿A quién no le gustaría tener unas cuantas piernas de recambio?

O, ¿Por qué no, parecerse a la mujer araña?

Por el momento, tendremos que conformarnos con la presoterapia. Una manera cómoda y natural de “renovar” nuestras piernas cada día.

Retención de líquidos, piernas pesadas, edemas, varices, capilares, mala circulación de retorno, son problemas habituales en miles de mujeres y hombres también.

Con la llegada del frío, la tendencia es abrigarse y ello implica prendas como medias y/o  calcetines en materiales diversos, la mayoría sintéticos y con cierta tendencia a comprimir las piernas.

Los efectos de la compresión y la mala transpiración de este tipo de prendas en nuestro sistema linfático provocan unas molestias importantes que pueden derivar en problemas vasculares graves si no son tratados a tiempo. Una vez más, la presoterapia se convierte en un tratamiento práctico y eficaz para restaurar la circulación linfática y evitar problemas mayores.

La presoterapia consiste en aplicar determinadas presiones de aire sobre diferentes partes del cuerpo, ejerciendo una compresión y un relajamiento alternados que actúan de forma muy eficaz en nuestro sistema linfático. Esta técnica promueve además la recuperación de la elasticidad cutánea y aumenta el aporte de oxígeno a los tejidos, facilitando la regeneración tisular.

Si deseas más información sobre recomendaciones de aparatos y centros de estética cercanos a tu domicilio, envíanos un email a info@presoterapia.com.


VARICES Y PRESOTERAPIA

Los expertos calculan que entre un 23% y un 25% de la población española sufre insuficiencia venosa crónica en algún grado, con una mayor incidencia a partir de los 40 años.

Con la llegada de las altas temperaturas, se agudizan las varices y otros problemas vasculares. Las paredes de las venas de muchas mujeres y hombres también, se van debilitando y transformando en bolsas cargadas de sangre. Con el calor, las varices se desarrollan y pasan de ser un problema inicialmente “estético” a una patología dolorosa. La mayoría de las varices aparecen en las piernas, donde la gravedad ejerce mayor presión sobre las válvulas y donde se pueden dañar fácilmente obstruyendo el retorno venoso y provocando la aparición de unas finas líneas  azuladas  muy visibles. Al factor calor debemos añadirle  otros factores pro-varices como la herencia, embarazos, uso de anticonceptivos hormonales, permanecer largos periodos de pie o sentado, obesidad, falta de ejercicio y la edad.

Los síntomas de las varices que aquejan a la mayoría de las personas son pesadez de piernas, cansancio, calambres, hormigueos, comezón e incluso fuertes dolores, sensación de calor o quemazón, hinchazón de tobillos y pies. Todas estas molestias se acentúan al final de la tarde, luego de la actividad física habitual o con la posición de pie o sentado sostenida.